Desde hace algunos años, la profesión de Community Manager es muy popular; todo el mundo quiere ser Community Manager, todo el mundo quiere dedicarse “a eso del Facebook” o a contestar a la gente vía Twitter. Es un perfil que no está claramente definido, no está destinado únicamente a los profesionales del marketing, por lo que cualquier persona con una mínima formación y unos conocimientos básicos puede desarrollar la profesión…o al menos eso es lo que se piensa en un principio.
Gestionar cuentas en redes sociales es la parte bonita, “lo que mola”. Desgraciadamente, detrás de esto hay un duro trabajo que no se aprecia ni se valora. Antes de empezar a dinamizar comunidades se ha realizado un trabajo de investigación, se ha reunido información, se han fijado unos objetivos y se han trazado unas guías de acción para conseguirlo. Antes de dedicarse a lo “realmente divertido”, el community manager se ha tenido que manchar hasta las cejas e investigar hasta hallar el modo de conectar con la comunidad. Estas son algunas de las tareas más “sucias”
- _ Búsqueda de información: A veces es relativamente sencillo encontrar información, pero otras es realmente complicado (Los communities sabemos lo que es pasar de la quinta página de Google) Esa información tienen que provenir de una fuente fiable y tiene que ser actual, de lo contrario, no nos vale para nada.
- _ Investigar: No es sólo buscar información, tenemos que investigar y extraer aquello que nos va a servir para diseñar nuestra estrategia. Descubrir cuál es la filosofía de la compañía, cómo se comportan sus clientes, lo que buscan. Cómo es la competencia, cuáles son las tendencias, etc.
- _ Permanecer atentos: ¿Hay novedades en el sector? ¿Nuevos nichos de mercado? ¿Algún caso de éxito o crisis entre nuestra competencia? Un Community manager debe permanecer atento a los cambios, ya no sólo en el sector en el que se mueve, sino también en gestionar el Social Media. El 2.0 es una disciplina dinámica, en constante movimiento, por lo que siempre tenemos que conocer las novedades y estar al día.
- _ Desarrollo de la estrategia: Un community manager, además de ejecutar, debe tomar decisiones, tener iniciativa. Debe de pensar en cómo llegar a la comunidad, probar diferentes vías, entender sus gustos e inquietudes. Estas estrategias además no sólo van encaminadas a la comunidad, deben contentar también a nuestro cliente. Este debe entender que las acciones llevadas a cabo están integradas también en la estrategia de la empresa.
- _ Aprender a comunicar: No basta con escribir bien, debemos comunicar, utilizar el tono adecuado para cada público, transmitirles valor, generar contenidos interesantes y también conversación. Además de escribir para la comunidad, tenemos que tener en cuenta también a los buscadores, el contenido desarrollado también tiene que ser interesante para ellos.
- _ Monitorizar nuestra marca: Debemos buscar en aquellos sitios en dónde se hable de nuestra marca. Debemos escuchar las opiniones, comentarios y transmitir toda esta información a nuestros clientes.
- _ Realizar informes: Los informes sirven al Community Manager para mostrar su trabajo. Estos no tienen que ser sólo “nice to see”. Tienen que ser prácticos, resumidos. Tienen que mostrar los datos en un sólo vistazo y deben ser comprendidos por nuestro cliente. Debemos de saber condensar todo el trabajo realizado en unos pocos folios.
- _ Analizar resultados: Medir, medir y medir. Medir para mejorar, para anticiparnos, para corregir errores. Esta parte cada vez adquiere más importancia, y un Community manager que controle herramientas de medición es mucho más valioso para la empresa que uno que no tenga estos conocimientos.
¿Añadirías alguna tarea más? ¿Estás de acuerdo con la creencia de que hoy en día, cualquieera puede ser Community Manager? ¡Vamos a debatir!
Foto: ZoneZero






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