Todo el mundo presente en las redes sociales que genera contenido en Internet (Sobre todo las empresas) debe hacerse la siguiente pregunta antes de publicar:
¿A quién va dirigido este contenido?
El contenido es el Rey, es clave en el Social Media. Día a día vemos cómo las empresas se esfuerzan por ofrecernos “contenido de calidad”, pero este término es muy subjetivo, ya que, según para quien, el contenido puede ser muy interesante o, sencillamente, aburrido.
En ocasiones, el Community Manager (o el empresario/trabajador/autónomo/etc. que gestiona las redes sociales de su/un negocio), tiene que decidir entre publicar contenido que no diga nada acerca de su negocio pero que sea interesante o publicar contenido 100% corporativo y, por lo tanto, casi siempre soso o carente de interés para nuestra comunidad.
En estos casos, el señor Pareto y su principio 80/20 puede servir de guía: Tratemos que únicamente el 20% del contenido sea exclusivamente corporativo (A no ser que este sea de especial interés para tus clientes) El 80% del contenido debe atraer a tu comunidad, entretenerla, educarla, el 80% del resto de contenido debe conseguir que se enamoren de ti, que hablen de ti en sus redes sociales, que te recomienden:
- _ Si vas a hablar de tu empresa, trata siempre de aportar valor a tu comunidad: Que comentes en las redes sociales que tu empresa es la mejor, es algo que a tu comunidad no le interesa demasiado. Quizás si les resulta interesante si has sacado (o vas a sacar) un producto nuevo.
- _ Evita tecnicismos, trata de dar color a tus noticias: Si vendes melones por internet, que describas la composición química del mismo no aporta demasiado a tu comunidad. Seguro que si les explicas cómo preparar un postre nuevo hecho con melón les gusta más.
- _ El texto es importante, pero mejor si va acompañado: Si tienes un gimnasio, en vez de anunciarte constantemente, prueba a grabar un vídeo en Youtube explicando determinados ejercicios para recuperar la forma en septiembre, por ejemplo. Seguro que tu comunidad lo agradece.
Resumiendo; si tienes a gente que te sigue en las redes sociales es porque le gustas, te conoce y se interesa por lo que le cuentas. En ese caso, ¿por qué no tratas de divertirle, de aportarle valor? ¿Si como “usuario” te aburre leer noticias corporativas en tu muro, por qué como “empresa” las publicas constantemente?
Desmárcate del resto, prueba a ser irreverente, no tengas miedo a preguntar cosas a tu comunidad, a tomar direcciones diferentes; acepta las críticas constructivas y, sobre todo…¡no aburras!
Foto: Extraída del blog “Marketing Digital“

















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