Entiéndase como una metáfora, claro. La mejor escuela para un Community Manager es La Red.
Es muy recomendable que la persona que quiera ser/trabajar como Community Manager tenga estudios, sobre todo universitarios. También es bueno que haya asistido a cursos y, cómo no, tener un máster o un MBA suma puntos, de la misma forma que si sabes idiomas. A pesar de esto, cuando tienes que dinamizar una comunidad, cuando te toca enfrentarte directamente a la realidad, todo lo anterior pierde importancia y es entonces cuando la experiencia, el instinto y el olfato tienen que resaltar.
Por ejemplo: un autónomo que sea el dueño de un comercio, si dispone de tiempo para hacerlo y logra establecer unos objetivos y una estrategia, puede ser el mejor CM posible para sus clientes , porque nadie como él conoce las necesidades de estos y lo que les gusta.
Lo que trato de decir es que todo el mundo puede adquirir los conocimientos necesarios para ser CM, pero es necesario también tener unas habilidades, actitud, inquietud, cierta empatía y también intuición para lograr una comunidad comprometida y numerosa. Estas habilidades se van puliendo y mejorando únicamente si nos vamos enfrentando a los problemas y ganando las batallas a las que día a día nos enfrentamos cuando somos los encargados de una comunidad.

El Community Manager se hace siendo Community Manager, manchándose de barro hasta más arriba de la cintura, pateándose las calles, navegando por los sites, por blogs de profesionales, siguiendo a expertos en Twitter y, sobre todo, poniéndose en los zapatos de cada cliente, en la piel de la comunidad. Podemos entrenar para una maratón; ponernos a dieta, mejorar nuestra resistencia…pero nunca sabremos si somos capaces de correr una maratón hasta que no la corramos de verdad.
No puedo acabar este post sin mencionar a aquellos que “prostituyen” la profesión ofreciendo sus servicios a precios insultantemente bajos, aceptando cobrar los posts a 3 euros o cuantificando sus tweets en céntimos (por ejemplo), ofreciendo servicios mínimos y prestando la mínima atención necesaria a la comunidad.
Si usted es el propietario de un negocio, piense detenidamente el daño que una mala gestión en las redes sociales podría suponer, piense en el poder que tienen actualmente los clientes a través de las redes sociales. Sea consciente de que el 97% de los usuarios dice que el contenido digital influye en la decisión de la compra. Al consumidor nadie se la cuela, ni siquiera el mejor de los Community Manager: No se la juegue, y apueste por un servicio efectivo y enfocado a los resultados, no a su bajo coste.
Foto: Extraída del blog Una Versión Scorsesiana















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