Me gusta el romanticismo que reside en la idea de que el Social Media no sirve para vender. Pero para estar de acuerdo con ella añadirÃa un ligero matiz: “El Social Media no sirve para vender directamente”
Es evidente, resulta obvio, que las empresas que empiezan a utilizar las herramientas sociales lo hacen con el objetivo de “recibir algo a cambio”; llámese ROI, nuevos clientes, incremento en los volúmenes de compra, etc. Esto desemboca en las eternas luchas entre el departamento de marketing y el departamento comercial, pero en esta clase de conflictos -como en la gran mayorÃa- la solución pasa por encontrar un punto medio.
Cuando hablo de esto suelo poner siempre el ejemplo de Spotify : aquellos que no tenemos la versión premium aceptamos que las empresas hagan su publicidad porque, a cambio de escuchar unos cuantos anuncios, disfrutamos de un buen momento musical. El beneficio que recibimos es mucho mayor que “el castigo” de escuchar anuncios comerciales.
La pregunta que me suelo hacer es; ¿Cuando y como hacer publicidad de nuestro producto en las redes sociales, microblogs, etc.? La respuesta es la siguiente:
A su debido tiempo.
Es necesario que previamente a esto tengamos una comunidad sólida, estable, fiel. Esto no es fácil de conseguir y requiere, como decÃa Churchill, sangre, sudor y lágrimas. Usted deberá aportar valor al cliente, deberá escucharlo, hacerlo protagonista, fidelizarlo…y para hacer todo esto, usted necesitará tiempo y, sobre todo, paciencia
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Cuando conozca a su comunidad, cuando esta esté asentada y la interacción con ellos sea fluida, podrá pensar en estrategias de comunicación de su marca. Una buena técnica puede ser el uso de promociones o de privilegios que los seguidores obtienen por el simple hecho de pertenecer a la comunidad. Ni que decir tiene que lo que “anuncia” tiene que estar perfectamente relacionado y en sintonÃa con lo que comunica.
También es importante recordar que en Social Media, los consumidores son muy sensibles a la publicidad (sobre todo, en Twitter) Un uso abusivo de esta por parte de su empresa puede favorecer que muchos de sus seguidores se vayan o, peor todavÃa, que empiecen a hablar mal de usted. Ojo con esto.
Si tuviera que decidirme por un porcentaje (y conociendo lo relativos que son según de qué producto o empresa se trate) me atreverÃa a decir el famoso 80-20; en dónde un 80% deberÃa de ser contenido interesante para nuestra comunidad y un 20% publicidad de nuestro producto o servicio.

















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